Ayolas despide a Don Hugo Ramírez, el guardián de su historia oral y sus tradiciones


La comunidad de Ayolas viste de luto tras la partida física de Don Hugo Ramírez, una figura emblemática que dejó una huella imborrable tanto en el ámbito político como en el rescate cultural de la región. Reconocido unánimemente por su vocación de servicio, su humildad y su profundo amor por la historia local, Ramírez es recordado por la ciudadanía como una «biblioteca viviente» que dedicó su vida a preservar la identidad ayolense.


Desde el ámbito de la gestión cultural, el impacto de su partida es profundo. El licenciado Juan Carlos Ferreira, del área de Turismo y Cultura de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), destacó a través de Misión FM, que cerca del 70% de la información documental e histórica plasmada en el primer libro sobre la historia de Ayolas provino del testimonio directo y las orientaciones de Don Hugo.


Además de su faceta como recopilador de la memoria oral, Ramírez fue un profundo conocedor de los secretos del río Paraná. En su juventud actuó como navegante y baqueano, propiciando durante décadas el enlace comercial, social y cultural con la vecina ciudad argentina de Ituzaingó (Corrientes), en una época en que la integración transfronteriza dependía exclusivamente del transporte fluvial.


En el terreno político, su legado trasciende las fronteras partidarias. Aunque fue un histórico referente de la Asociación Nacional Republicana (ANR) (ejerciendo como el último intendente designado por decreto durante la etapa de transición, además de haber sido presidente de la Junta Municipal y de la Seccional Colorada), Don Hugo se ganó el respeto transversal de toda la sociedad por su apertura democrática.


Milcíades Cuevas en contacto con Misión FM resaltó el poderoso mensaje de su trayectoria pública: a pesar de haber ocupado los cargos más altos de la administración local durante la época de mayor dinamismo económico de la ciudad, concluyó sus días trabajando de manera humilde en la venta de carbón. Esta realidad, lejos de eclipsar su figura, consolidó su reputación como un modelo inquebrantable de honestidad, lealtad cívica y ética pública.


Con la muerte de Don Hugo Ramírez, Ayolas pierde a uno de sus historiadores más comprometidos y se enfrenta al desafío urgente de institucionalizar el rescate de su memoria. Su partida marca el cierre de un capítulo dorado de la historia local, dejando a las nuevas generaciones la tarea de cuidar la identidad ayolense con la misma pasión y rectitud que él demostró hasta sus últimos días.