
Abel Romero, padre de Diego Romero Schneider, un joven con problemas de adicción que deambula por las calles de Ayolas, habló esta mañana con Misión FM, y expuso públicamente la dura realidad que atraviesa su familia y la impotencia que sienten ante la falta de herramientas legales para lograr su recuperación. En la entrevista radial, relató los múltiples intentos de internación en centros de rehabilitación, tanto públicos como privados, que no pudieron sostenerse debido a que la desintoxicación no puede ser forzada por la ley.
Romero explicó que la adicción ha generado un profundo desgaste emocional y familiar, aclarando que su hijo no es una persona violenta ni malintencionada, pero que su enfermedad provoca situaciones que afectan tanto al entorno familiar como a los vecinos. En ese sentido, pidió disculpas a la ciudadanía por las molestias ocasionadas y señaló que la madre del joven debió alejarse tras quedar la vivienda prácticamente destruida.
Finalmente, el padre indicó que Diego se encontraría actualmente en Asunción, sin causas judiciales pendientes, y realizó un pedido concreto a la población: no entregarle dinero. “Dar plata no ayuda, solo prolonga el consumo”, afirmó, solicitando que, en caso de querer ayudar, se haga mediante alimentos o calzados, y no con dinero en efectivo.

